Eficiencia eléctrica: mercado de ahorro y conservación del entorno

Eficiencia eléctrica: mercado de ahorro y conservación del entorno

Revista Fierros le cuenta los beneficios de contar en su inventario con bombillos y lámparas ahorradoras.

Para nadie es un secreto que el calentamiento global es un tema de prioridad en todo el mundo y que Colombia no puede estar ajeno a esta preocupación, dada la biodiversidad que hay dentro de su geografía. Por eso, el consumidor se ha venido preocupando porque los productos adquiridos no afecten ni a su familia, ni al entorno. Por su parte, el sector ferretero se está dando cuenta de que el buen manejo del sistema de iluminación va de la mano con el ahorro energético y que esto se verá reflejado posteriormente en las facturas.

 

El consumo de luz puede alcanzar hasta un 20% del gasto reflejado en los recibos de electricidad en Colombia, donde el mercado de energía eléctrica ha llegado en la última década al 3,7% de participación del Producto Interno Bruto, de acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE.

 

Si bien el precio de los bombillos tradicionales es aparentemente más accesible para el consumidor, hay que decir que estos no contribuyen al ahorro de energía y duran menos tiempo. La iluminación eficiente, en cambio, es un mercado que tiene a la mano una normativa que la sostiene, como el decreto 2331 de 2007, promovido por el Ministerio de Minas y Energía, que ordena la adopción de lámparas ahorradoras en lugar de los bombillos incandescentes -tradicionales-.

 

De igual forma, aparecen los LED o diodo emisor de luz, un tipo de bombilla que tiene mayor ahorro que las CFL, cuyo tamaño es más reducido y su eficiencia es mayor, aunque su inversión inicial puede ser más alta.

 

¿Pero cómo llegarle al cliente para que se cambie a una iluminación más eficiente? Todo puede basarse en generar conciencia y en mostrar la relación costo VS beneficio. Este es un escenario de gran importancia para el ferretero, pues le brinda al consumidor la información necesaria y le permite escoger con criterio qué tipo de luminaria requiere para su entorno.

 

Energía y economía en iluminación

Todo parte del punto en el que el ahorro energético impulsa también el ahorro económico: aportar a la conservación del medio ambiente también produce buenas consecuencias en el recibo de energía.

 

Los bombillos incandescentes o tradicionales son los que se pueden ofrecer más baratos; no obstante, la eficiencia en el ahorro energético es nula como argumento de cierre para estos productos: un bombillo de 100 watts y 1.000 horas de vida y que cuesta entre 1.000 y 2.000 pesos, en ocho horas consume aproximadamente 24.000 watts o 24 kilovatios por hora (kg/h). Si cada kg/h cuesta 300 pesos, se consumirían 7.200 pesos mensuales y hasta 86.400 al año, de acuerdo con datos suministrados por la empresa Colombia Led's.

 

La iluminación tradicional ya tiene sus días contados en Colombia, de acuerdo al decreto 2331 de 2007 y, según el Ministerio de Minas y Energía, para el 31 de diciembre de este año los bombillos tradicionales deberían retirarse.

 

De otro lado, los bombillos ahorradores o Lámparas Fluorescentes Compactas (LFC o CFL en inglés) son artículos que tienen una vida útil más larga que los incandescentes, llegando a un promedio entre 8.000 y 10.000 horas. Los CFL pueden tener un costo entre 9.000 y 15.000 pesos, pero llegan a ahorrar un 50% de energía, aproximadamente. En la actualidad, desde el Gobierno se promueve el uso y la comercialización de estos bombillos, aunque el sector ferretero debe tener presente que muchos de estos artículos contienen mercurio líquido.

 

"Hay lámparas ahorradoras que contienen alrededor de cinco miligramos de mercurio, lo cual es peligroso para humanos y animales, responsable de daños en riñones, cerebro y el sistema nervioso. Para las mujeres embarazadas, por ejemplo, es demasiado riesgoso utilizarlos debido a que puede ocasionar lesiones neurológicas irreparables en el feto", aseguró Jairo Hernán López Bayona, representante legal de Green Trade Colombia S.A.

 

Precisamente, para evitar que en el inventario de una ferretería o de un negocio eléctrico no hayan tantos productos con un efecto tóxico, Juan Carlos Seib, gerente de iluminación de Audioconcept, recomienda los bombillos compactos fluorescentes fabricados con tecnología basada en amalgama, con la cual retiró el mercurio líquido.

 

"Los CFL libres de mercurio también tienen una duración de 8.000 horas y manejan un costo en el mercado similar a los otros, de acuerdo a su potencia. Un CFL de 15 vatios equivale a uno de 75 vatios incandescentem mientras que uno de 25 vatios en ahorrador llegaría a ser de 125 tradicional", comentó.

 

Actualmente, incluso mejor promovidos y promocionados que las lámparas ahorradoras, se encuentran los LED's o diodos emisores de luz. Estos, a diferencia de los anteriores, no tienen posibilidad alguna de manejar mercurio y de estar más acorde con el retorno de inversión en los recibos de energía. "Esto hace que un gran argumento para mostrar y ofrecer estos bombillos es que la salud de las personas está primero, a su vez que contribuyen con el planeta disminuyendo el grado de contaminación hasta en un 85%", añadió Jairo López, de Green Trade Colombia.

 

En lo referente con el ahorro, Juan Carlos Seib, de Audioconcept, señaló que "los LED, tomando en cuenta un margen de error del 30%, pueden llegar a durar entre 25.000 y 30.000 horas en aplicaciones residenciales y comerciales. Hay casos en que su duración se estima desde 50.000 horas en alumbrado público hasta las 100.000 horas. Estos bombillos pueden durar desde seis años si es uno con poca potencia y en las casas donde es poco lo que se utiliza pueden llegar a 12 años".

 

iluminacion-y-electricosAún cuando hay bombillos LED de seis vatios que se ofrecen a 25.000 pesos, hasta lámparas con mayor potencia que pueden costar un mínimo de 46.000 pesos más IVA, el ahorro de energía como parte de la venta es sólido referente a este producto. Si al mes se utiliza un bombillo de 11 vatios durante 8 horas se podría generar un ahorro de energía de 3.3 kilovatios por hora, lo que equivaldría a una inversión de $ 990 pesos mensuales y al año, de $11.880 pesos -un ahorro de 75.000 pesos-, según datos de Colombia LED's.

 

 

De acuerdo con la EPA (Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos) en un período de doce años, la luminaria LED alcanzaría a gastar 50 dólares, mientras que la CFL llegaría a los 100 y 315 los bombillos incandescentes.

 

Informarse más

La economía, el ahorro energético y la salud son claves para persuadir al usuario desde el comienzo y un excelente argumento de cierre en la comercialización de luminarias LED o CFL. No obstante, hay que ser cuidadoso al momento de la compra, pues muchas veces por desconocimiento o por buscar un ahorro, no siempre se obtienen productos de la mejor calidad y esto lo único que puede generar es que el que el cliente no vuelva a la ferretería.

 

Ante esta posibilidad, es recomendable para el ferretero buscar asesoría técnica al momento de adquirir estas luminarias. "Es importante que al alcance de estos establecimientos hayan empresas o profesionales dispuestos a informarles un poco más del tema, que les ayude a descubrir si hay o no marcas confiables. Cuando éstas son nuevas en el mercado, lo más sensato es investigar un poco más de sus orígenes y de sus certificados, con el fin de evaluar la calidad del producto y qué penetración ha tenido dentro y fuera del país; adicionalmente, es bueno saber qué empresa les está distribuyendo los bombillos y qué antecedentes tiene", sostuvo Juan Carlos Seib, gerente de Audioconcept.

 

De igual forma, Seib aclaró que esto no significa que el ferretero se convierta en experto en el tema. "La puerta está abierta para quien quiera profundizar más y sepa de sistemas de iluminación; finalmente se busca el mismo resultado: que el cliente vuelva y recomiende a más gente. Uno de los puntos en los que se puede hacer hincapié en este campo es en temperatura de color: si es cálida (amarilla), neutra o fría (blanca). La asesoría se puede hacer dependiendo de lo que busca el cliente: si es para una habitación es mejor un ambiente relax -luz cálida- y si es una oficina, puede ser algo más activo -luz fría-".

 

Como parte de la eficiencia de fuente luminosa, es importante tomar en cuenta los componentes ópticos y eléctricos de los sistemas de iluminación. El primero se refiere a la potencialización de luz emitida por la fuente y se encarga de direccionar la luz hacia donde se necesita para ser aprovechada en su totalidad. El segundo es aquel dispositivo que parte de un circuito electrónico y que provee de las condiciones necesarias para la operación de las lámparas. De acuerdo con datos suministrados por Ilumec, estos se diseñan para ser conectados entre sí formando un circuito y buscar mayor calidad en la durabilidad de la luminaria, evitando que ésta se dañe.

 

Todo lo que lleva a un ahorro de energía, retorno de inversión y conservación del medio ambiente, se convierte en una tendencia del mercado a consumir lo más eficiente; generar conciencia por encima de ofrecer los más económico será un argumento de venta que no sólo llevará a mantener clientes fieles sino a conocer nuevos usuarios y oportunidades de negocio para los ferreteros.

 

Norma Retilap

Dentro del seguimiento que se realiza a la buena distribución, comercialización y uso de bombillos y sistemas de iluminación, así como la protección al usuario, el Ministerio de Minas y Energía dictaminó el Reglamento Técnico de Iluminación y Alumbrado Público, a partir de la resolución 181331 de 2009 y teniendo vigencia desde abril de 2010. Esta normatividad tiene total cumplimiento en instalaciones nuevas, ampliaciones, remodelaciones nuevas y privadas e incluye incandescentes -por ahora-, CFL y los bombillos LED -salvo los que tienen potencia menor a 10 vatios-.

 

El objetivo de la Retilap es el propender por la seguridad de las personas utilizando niveles de calidad lumínica requerida en la actividad visual, preservación de medio ambiente, no crear obstáculos en el comercio y la libre empresa en esta área, establecer requisitos de los productos de Norma Retilap iluminación, entre otros. Es necesario que los productos que sean vendidos en ferreterías tengan a la mano la conformidad con la Retilap y que sus fabricantes y distribuidores suministren información de las condiciones y operaciones de los bombillos.

 

De acuerdo con la norma, los fabricantes e importadores de lámparas e iluminarias podrán presentar la conformidad a partir de una declaración del proveedor y solo se requiere demostrar que éstos cumplen con los requisitos de seguridad contra riesgos de origen eléctrico. Por ejemplo, el contacto con partes energizadas, sobrecarga, corto circuito y arco eléctrico. "Es necesario actualizarse en el tema, porque el ferretero puede recibir visitas sorpresa de inspectores o funcionarios del Ministerio de Minas exigiendo a cabalidad esta norma", aseguró Juan Carlos Seib, de Audioconcept.

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