PARA PINTAR SIN ARRIESGARLA SALUD: ELEMENTOS DE PROTECCIÓN

Porque no se trata de incrementar costos sino de prevenir accidentes. Pintar es una actividad que también tiene riesgos. Incentivar el uso del equipo básico para proteger específicas áreas del cuerpo es una labor que dará valor agregado a su negocio: incorporar en su inventario elementos de protección para los trabajadores.
Hay que cuidar la salud en cualquier oficio y pintar superficies en interiores y exteriores tiene sus riesgos. Estos se relacionan con los compuestos de las pinturas, la indebida exposición de los individuos y la despreocupación o no entrega de los elementos adecuados de seguridad por los jefes. Es posible que se presenten daños en el organismo que perjudiquen temporal o permanentemente la salud de los trabajadores.
Salud y trabajo
Los empleados por su seguridad deben tener y usar todos los elementos de protección. Se trata de implementos que eviten la agresión de las sustancias con las que trabajan y más si se trata de pinturas. Las empresas juegan un papel importante porque tienen el deber de dotarlos con los implementos necesarios. Es decir, “deben tener al alcance también los productos adecuados para limpiar cualquier parte del cuerpo que tenga contacto con la pintura”, explica Rodrigo Escobar, Gerente de Impleseg Seguridad Industrial.
Áreas a proteger
Es conveniente identificar el tipo de pintura con el que se va a trabajar. Es decir, si es a base de agua, pintura sintética o con solventes, pues cada una tiene riesgos que no se deben tomar o permitir que terceros los asuman. Luz Elena De León, Médico Cirujano de la Universidad Libre advierte que quienes realicen labores de pintura deben estar siempre protegidos porque “hay pinturas que son altamente tóxicas y la piel, por ejemplo, debe estar cubierta con guantes o blusas manga larga que eviten el contacto, que los residuos sean absorbidos por la piel. Con los ojos pasa lo mismo y se debe usar lentes especiales, porque cuando reciben pintura, la córnea se ve afectada y si es una sustancia demasiado corrosiva hay posibilidades de perder la vista parcial o permanentemente”.
Cuestión cultural
Es común que las ferreterías comercialicen implementos de protección. Como asegura Natalia Arévalo, Administradora de la Ferretería Rocas del Cauca: “Es necesario tener un surtido completo, porque hay maestros de obra preocupados por sus empleados quienes nos compran este tipo de elementos”. Sin embargo, hay casos donde la negligencia prevalece sobre la salud y, según Alcides Silvera, Administrador de Ferrepinturas Talio, “todo depende si se trata de maestros de obra y no terceros que subcontratan personal para hacer estos trabajos. Cuando vienen obreros directamente contratados, siempre compran los implementos porque se los exigen en las empresas, mientras que cuando se trata de particulares sólo vienen por la pintura y no piden nada más. No se cuidan”.
Oriente a sus clientes
No se desanime si los trabajadores rechazan productos de protección bajo excusas como “no lo necesito” o “el respirador me da calor y me incomoda”. Ya hay empresas que “capacitan a su personal con charlas sobre las consecuencias de no protegerse, al tiempo que hacen campañas internas. Los ferreteros pueden participar colocando afiches donde se les recuerde a los clientes la importancia de usar los elementos de protección, donde se muestre no sólo las consecuencias físicas sino las sociales, como perder las habilidades que le brindan el sustento de sus familias y lo que significa perder el empleo por una lesión laboral”, advierte Hamlet Hernández, Jefe de Ventas de Calzamos LTDA.