CLAVES DE CALIDAD PARA ABRASIVOS

En la industria de los abrasivos la calidad es sinónimo de seguridad. Por lo tanto, los productos deben cumplir con varios estándares, a fin de lograr la satisfacción del cliente, sin poner en riesgo la integridad de los usuarios.
Dependiendo del país donde se fabrique el abrasivo existen diferentes estándares y normas técnicas. En Colombia, generalmente, los productos se rigen por la NTC (Norma Técnica Colombiana), las ANSI (normas del Instituto Nacional Estadounidense de Estándares), los lineamentos de la ISO (Instituto Internacional para la Estandarización) y las normas del Comité Europeo de estandarización (CEN).
Normas americanas
En esta ocasión se profundizará en la ANSI B7.1 y en los requerimientos de la ISO para abrasivos en general. Como fue anotado, las ANSI son las normas requeridas en Estados Unidos. Pero en Colombia se utilizan para garantizar la calidad de los abrasivos.
La forma de identificar que un producto cumple con la norma es si ésta se encuentra marcada en las zonas adyacentes al centro del abrasivo y en las etiquetas. Según la ANSI B7.1, un abrasivo de calidad debe llevar la siguiente información: fabricante, tipo de abrasivo (rueda, punta, copa, cono, etc), diámetro de espesor por hueco en milímetros; velocidad máxima de giro, fecha de fabricación y la graduación.
Toda la información anterior indica la calidad del producto. Sin embargo, cuando se necesita conocer cuál es la resistencia del abrasivo, en qué materiales se debe utilizar y en cuál, no es necesario leer correctamente las referencias que aparecen en la graduación.
En Colombia, varios fabricantes cumplen con esta norma de calidad. Uno de ellos es Prodatec quien indica cómo leer la graduación: “Graduación determina el tipo de grano, el tamaño del grano, dureza, estructura, tipo de ligante y tipo de esfuerzo utilizado y la cantidad de esfuerzo”. Para explicar mejor se utiliza en siguiente ejemplo: “A 203 R5 B F3: A, equivale al tipo de grano, 203, tamaño del grano, R dureza, 5 estructura, B tipo de ligante y F3 tipo de refuerzo y cantidad”.
Esta referencia asegura que el producto fue probado y puede ser utilizado satisfactoriamente siguiendo lo indicado en la graduación.
iso 9001, Certificación de calidad integral
Otra forma de corroborar la calidad del abrasivo es analizando si éste cumple con la certificación ISO 9001. Esto asegura aspectos del producto como procesos, control de calidad, gestión de calidad y calidad total o excelencia.
Como se observa, para que un fabricante de abrasivos obtenga la certificación ISO 9001 tiene que cumplir con varios parámetros entre ellos el de llevar el producto a estados límites para conocer sus restricciones. También probar el producto en escenarios extremos para medir la seguridad en la maniobrabilidad. Todos estos exámenes se realizan con el objetivo de lograr la completa satisfacción del cliente.
En Colombia, varios fabricantes ostentan la certificación ISO 9001, uno de ellos es Carborundum quien certifica lo siguiente: “Nuestros discos abrasivos son fabricados de acuerdo con las normas (…) ANSI, y son sometidos a test físicos de resistencia y rendimiento para garantizar calidad total. En el rótulo del disco abrasivo están impresas informaciones relativas a las condiciones seguras tales como: EPI´s (equipo de protección individual) necesarios, posición de utilización rotación de trabajo, etc.
Además agrega información útil que permite determinar las causas de roturas en los discos: “Algunas de las principales causas de roturas de discos abrasivos son: 1. La velocidad de la máquina es superior a la señalada en el rotulo del disco. 2. Montaje incorrecto de los discos en la máquina, con apriete excesivo, bridas sucias, deformadas, imperfectas y/o pequeñas, entre otros factores. 3. Uso abusivo, ocasionado por la presión excesiva de trabajo, especialmente en los laterales del disco, por choques contra la pieza de trabajo, entre otros”.
Sin embargo, cabe recordar, que no importa el número de certificados y sellos de calidad tenga el abrasivo, si éste no se utiliza correctamente los resultados no serán satisfactorios y el operario o cliente puede poner en riesgo su trabajo y aún más importante su integridad.
Por tal motivo, al momento de vender un abrasivo debe tener en cuenta el tipo de trabajo en el cual será empleado ya que la calidad depende del uso que se le dé al producto.