MUJERES FERRETERAS, LA FEMINIDAD HECHA FORTALEZA

Dicen que la mujer no está “hecha” para el trabajo pesado; sin embargo el papel de la mujer en las ferreterías colombianas ha sido significativo en el crecimiento del negocio, Revista FIERROS se encargó de hablar con ellas, las mujeres detrás de las ferreterías.
Damas y ferreterías, algunos hombres podrían decir que son dos cosas que no se pueden mezclar por aquello del “sexo débil”: nada de esto señores. Hoy por hoy, son muchas las mujeres que dirigen, atienden y aportan todo su esfuerzo en el trabajo de una ferretería. Numerosas empresas ferreteras deben a ellas el compromiso y la fuerza de voluntad para sobrepasar obstáculos. Son las que, entre muchas otras tareas, conllevan a la puesta en práctica de novedosas ideas para mejorar la exhibición de los productos, un óptimo servicio al cliente y el mejoramiento del orden y control de los inventarios.
Conozca algunas protagonistas que hacen parte de ese gran grupo de mujeres que se han tomado su trabajo muy en serio.
María Mercedes Vallejo, ferretería levallejo
Con más de 50 años de trayectoria en el mercado, Ferretería Levallejo ha sobrevivido debido a la actitud de liderazgo y fortaleza de una mujer: María Mercedes Vallejo, quien asumió el negocio familiar después de varias divisiones y cambios internos en la ferretería.
María Mercedes es una economista de profesión, trabajó durante siete años para The Gillette Company y luego regresó a Colombia a tomar el comando de la ferretería. El tiempo de experiencia en una de las más importantes empresas extranjeras brindó a esta mujer la oportunidad de conocer el crecimiento financiero de una compañía y aplicar las estrategias más importantes a este negocio procedente de Cali-Valle: “durante este tiempo dejé la carrera de ejecutiva que siempre había tenido y me dediqué a portar como se debe, el overol de ferretera”.
Linda Fernández, once años y dos sucursales propias
Para esta mujer de tan sólo 30 años, propietaria y administradora de La Principal del Norte, ubicada en la Avenida caracas con 66, los proyectos no pueden quedarse sólo en ideas. Desde hace más de once años está dedicada al negocio, una labor que heredó de su familia: “Aprendí el funcionamiento de una ferretería a través de mis padres y hermanos, sin embargo, me he destacado por la constancia, la cual ha hecho que mi negocio sea más grande que el de ellos.
Debido a su trayectoria en el manejo de sus propias ferreterías ha aprendido que la fuerza de voluntad, puede más que la creatividad: “Al principio teníamos un local pequeño que está a tres locales de éste. Sin embargo crecimos y decidimos que era hora de una expansión, en ese entonces mi esposo dudó mucho de la compra de una casa propia para acondicionar y convertir en un gran local, pero sin presumir, mi valentía y coraje hicieron que nos endeudáramos y seamos lo que hoy somos”.
Hoy por hoy, La Principal del Norte, tiene 11 empleados y dos sucursales dedicadas a la comercialización de materiales como griferías y cerámicas para baños y cocinas: “Soy una mujer muy inquieta, cada día estoy consultando qué más puedo aprender: la actualización permanente es vital”.
Betty Abello pinto, gerente general ferretería Rhino s.a.
“El aporte de la mujer está también en hacer las cosas más agradables y atractivas para el cliente”. Para esta mujer ferretera con más de 30 años en el sector es importante “cambiar el concepto tradicional de ferretería donde se percibe un ambiente frío, descuidado y muchas veces desorganizado”, la mujer en la ferretería es capaz de crear un lugar confortable donde su cliente encuentre un servicio al cliente amable, y profesional, característico de la mujer colombiana. “En mi caso, este reto se evidencia en la transformación del concepto de ferreterías que se aprecia claramente en las instalaciones y operación de Ferretería Rhino S.A.
Tradicionalmente la mujer ha sido una excelente administradora del hogar y sus recursos, este aspecto ha hecho que ella desarrolle habilidades administrativas y gerenciales con cierta facilidad. Según Betty Abello, estas habilidades, son innatas, al complementarse con la preparación académica y experiencia pueden trasladarse a diferentes campos de acción, incluyendo el propio negocio.
Lucy Pérez a la cabeza de el proveedor del constructor
Hace más de 26 años que ésta cartagüeña y trabajadora social, de profesión, ingresó en el negocio de las ferreterías, junto a su esposo Manuel Ramírez: “Con la ayuda de mis suegros, tuvimos la garantía de acoger este local, aprendí rápidamente cada uno de los aspectos que tienen que ver con el manejo de una ferretería y hoy estoy orgullosa de mi negocio”. Todo empezó en 1983, Doña Lucy, como le dicen de cariño sus trabajadores, recibió la oferta para que juntos tomaran el local y conformaran la ferretería: “Los cinco primeros años fueron los más duros, tuvimos que aprender de todo, desde la manera de proteger el negocio, hasta cómo conocer bien las personas que entran en él y saber entender sus necesidades”.
De acuerdo con Lucy Pérez, el papel de la mujer y sus características han cambiado notablemente en los últimos 40 años, partieron de definirlas como personas de “muy mal carácter, de utilizar las mismas palabras con las que usualmente hablan los hombres, además de imitar su comportamiento”, a la resurrección de la feminidad, el carisma por la atención al cliente, la adopción de estrategias enfocadas en el manejo de la exhibición de los productos que llegan a su ferretería y la fortaleza para enfrentar los más importantes retos: “La mujer que se comportaba como un hombre, de puños grandes y voz gritona ya no existe, ahora el mejoramiento de su presentación personal, la fuerza para tomar decisiones importantes, al mismo nivel del hombre, pero sin imitar su forma de ser, caracterizan a la mujer ferretera de hoy.